TESTIMONIOS

Pablo García Chevesich
En el mes de Noviembre de 2018 tomé un vuelo LATAM Santiago - Ciudad del Cabo, por un viaje de trabajo, con escala en Sao Paulo. Debido a retraso del vuelo, al llegar a Sao Paulo me informaron que debía embarcarme inmediatamente. Pese a que llegué a tiempo a la conexión, mi equipaje no llegó, por lo que la línea denegó mi embarque, aduciendo que debía embarcarme con mi equipaje también.
Acto seguido, me enviaron a un hotel en un suburbio de Sao Paulo. Al día siguiente, al presentarme al nuevo vuelo a Ciudad del Cabo, NO se me permitió embarcar, pues al pasar una noche en Brasil, debía tener un certificado de vacunación contra la fiebre amarilla.
LATAM me indicó que debía embarcarme de regreso a Chile en el vuelo siguiente a Santiago. Para colmo de males, al llegar a Santiago encontré que mi maleta estaba rota.
En definitiva, tuve que viajar a Sudáfrica la semana siguiente y en otra línea aérea.
Reclamé ante la línea aérea pero no llegamos a acuerdo. En el intertanto, me contactaron de reclamos aéreos ofreciéndome presentar una demanda judicial para solucionar mi problema, lo que acepté.
Me impresionó gratamente que reclamos aéreos elaborara inmediatamente la demanda, puesto que por mi trabajo me ausentaría del país por 3 meses, y la idea era que se presentara antes de mi partida. De hecho me enviaron un borrador muy completo al día siguiente de reunirme con el abogado.
Luego de presentada la demanda, y estando ya en Estados Unidos, se me mantuvo informado permanentemente del avance del juicio; y de las negociaciones para llegar a un acuerdo, pues existía la voluntad por parte de LATAM, lo que en definitiva se produjo satisfaciendo plenamente mis expectativas.
Agradezco el enorme profesionalismo, eficiencia y cordialidad de reclamos aéreos, en solucionarme lo que se había convertido en un desagradable problema.
Recomiendo completamente sus servicios por la experiencia y conocimientos con que se manejan en Tribunales y la transparencia en la información para con sus representados.

